El libro negro de la política universitaria

Ya ha pasado largo tiempo desde el regreso a la democracia, la política universitaria ha salido de las catacumbas para hacerse libre y abierta, o eso es lo que debería haber ocurrido. Muchas son las cosas que ya deberían haber ocurrido, pero Chile es un país de gente mas bien lenta, por ende nos demoramos en todo y tenemos el peso de una generación con un extraño rechazo a los problemas, a la política y en general a pensar por el futuro del país.
Con gran conocimiento puedo decir que hoy lo jóvenes son abiertamente invitados a la política, por todos, pero ¡cuidado!, no sea cosa que ese joven se meta donde no debe, y haga peligrar algún cargo que ya este ocupado, por esos antiguos próceres de la política... esos que suelen llamar “vacas sagradas”, son un amor (pero nunca les des la espalda).
Los políticos jóvenes, perdón, los pocos “políticos” jóvenes que hay se han encargado de hacer maquinarias políticas, unas por cierto muy admirables, otras que son una muestra de su patético liderazgo, como sea las maquinarias políticas no son buenas, crean división y a la larga se terminan muriendo solas, por otro lado nuestros brillantes dirigentes políticos se han encargado de que las ramas juveniles de los partidos no sean mas que una selecta oficina de empleos (¿alguien necesita una asesora del hogar?, poca experiencia, pero gran dominio de coimas), en fin, así son las cosas y en verdad por partidos políticos no se encargan de mejorar, se sientan a decir que necesitan jóvenes, pero no hacen nada, claro es mas cómodo pensar como gobernar unos 4 años mas... a pero ... y los jóvenes, acaso ¿no necesitan espacios?, no se, preguntémosle a Sergio Diez (el fantasma de la política chilena).
Así son las cosas, todos quieren la participación de los jóvenes, pero nadie esta dispuesto a dar su puesto.
Personalmente he estado muchos años vinculado a política (o lo suficiente para aun estar vivo), y se como los partidos políticos universitarios no se guían por principios, sino que por cálculos personales. La política universitaria esta infectada por “trabajos voluntarios”, no digo que dichos trabajos sean malos, ¡no! Por el contrario están muy buenos, pero no lo podemos tomar como arma política, no es bueno y se ha demostrado que no sirve de nada, es así como vemos que hoy los partidos políticos universitarios parecen “centro de madres” o “clubes sociales” (sin entrar en desmedro de los “centros de madres”, para mas información hablar con Lucia Hiriart de Pinochet). El tema es que quienes integran los partidos no son políticos, ni son ideólogos, no son gente preparada para la política, sino que son muy buenos trabajadores, nuevamente no digo que no sean necesarios, pero el problema es que los políticos e ideólogos hoy están en extinción y eso no puede ser, esta muy mal que sea así, por que a lo largo de la historia nos sentimos mucho mas orgullosos de quienes piensan, cuesta mucho mas trabajar con el intelecto que con las manos, o por lo menos eso creo yo.
Con esto nos damos cuenta que la política universitaria se encuentra desordenada, sin futuro, sin grandes convocatorias, sin un ideal. Pero recordemos como están las ramas juveniles de los partidos, ahora sumemos eso a la política universitaria... el resultado, da miedo.
Ayer, hoy y mañana va a existir gente que va a querer levantar los partidos políticos universitarios (me confieso, yo soy de esos), y creo que existen muchas formas; puede que todo haya sido una ilusión (no), puede que todo sea un problema de gestión, así es, nuestros lideres universitarios son muy malos o no saben llevar adelante sus planes, y por lo demás no llenan de contenido sus planes (en parte, si es verdad), pero a mi parecer creo que la política universitaria no es “política”, son asociaciones de personas, sin mucho en común, que goza peleando, que piensan que todo lo debe hacer su representante, sin nada por que luchar y sin nada que los identifique, en resumen, están juntos por que un día a se levantaron y dijeron ¡hoy tengo ganas de ser presidente de un centro de alumnos!, y listo, cero trabajo, cero contenido, cero trayectoria, cero inteligencia, pero lo que es mas terrible… cero política, pero eso no importa, por que mi candidato cuenta con peligrosas dosis de carisma (¿o no Michelle?).
Así son las cosas hoy, pero no todo es tan malo, muchas veces la política universitaria hace cosas buenas, unos carretes de miedo, unas peleas mejores que las de la WWF y lo mejor de todo, reuniones en las cuales va con suerte una persona, la mejor oportunidad para hacer un monologo.
Las ramas juveniles de los partidos (JS, JDC, JPPD, JJCC, JR, JRN, “nuevas generaciones”) son entidades peligrosas, en las cuales lo único que importa es la cantidad de poder que tengas, ahora no importa si no vas a las reuniones, o con ese poder no haces nada, es chiste es tenerlo (quien sabe si un día estas de lo mejor viendo “Morande con compañía” y te llaman para ser diputado).
Para finalizar, mí defensa. Un artículo algo resentido, pero en fin que me importa... la verdad duele, y por que me apasiona la política, por que me gusta mi partido (PDC) es que hoy me siento y escribo las verdades que quizás nadie lea, pero con cariño se las dirijo a mis camaradas, por que tenemos la oportunidad de mejorar lo malo, somos seres racionales y tenemos la capacidad de ver lo que hacemos mal, pero no es suficiente con decir ¡que mal!, lo que tenemos que hacer es mejorar lo malo, refundarnos como movimiento. La política universitaria necesita refundarse, superar a todos aquellos lideres universitarios añejos, quienes con menos de 30 años se han vuelto uno viejos conservadores (unos mamones), tenemos que nacer nuevamente para poder superar los males que nos afectan, y es posible, por que nuevamente puedo decir con esperanza, tenemos que ser la patria joven, que se ha puesto nuevamente, en movimiento.




